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Abril es un mes de alegría para muchos chilenos. Al menos, para quienes acceden a la oportunidad de obtener un “dinero extra”. Y es que, durante este periodo, el Servicio de Impuestos Internos (SII) exige que empresas y personas realicen su declaración de renta. A partir de ello, el Estado determina si empresas y personas han pagado todos los impuestos que por ley deben pagar o, inclusive, han pagado demás. En este último caso, las autoridades proceden a devolver esos excesos de pagos, lo que para muchos representa un ingreso extraordinario o “bono“.

Sin embargo, si las personas no expresan su voluntad de no cotizar en AFP, estos excesos pasan a formar parte de la cuenta de ahorro obligatoria. En ese sentido, las personas no verán dinero alguno en sus bolsillos. Sin embargo, hasta este año es posible solicitar que una eventual devolución de impuestos vaya directamente al bolsillo, en vez de la AFP. Al respecto, preparamos una guía para explicar “con manzanitas” como hacerlo.

¿POR QUÉ EL ESTADO DEVUELVE DINERO?

La educación nunca está de más. ¿Por qué el Estado devuelve impuestos? Veamos.

Las autoridades consideran que las personas y empresas deben pagar impuestos por las rentas que obtienen de su quehacer. Así, el Estado cobra impuestos por las utilidades que obtienen empresas y salarios que logran las personas. Estos impuestos son conocidos como impuesto de primera categoría (rentas del capital) e impuesto de segunda categoría (rentas del trabajo).

No obstante, las personas y empresas pueden recibir dinero de otras fuentes. ¿Cuáles? La venta de una vivienda, fondos mutuos o cualquier bien, así como los intereses de una cuenta de ahorro, entre otros. Una de estas fuentes es muy común entre los chilenos: los honorarios. Para el Estado, estos dineros no constituyen salarios, por lo que son parte de los ingresos “extraordinarios” de las personas.

Comúnmente, las personas perciben honorarios cuando prestan servicios a un tercero (empresa o persona), sin poseer un contrato laboral. Estos pueden ser mensuales, por trabajo específico, etc. Generalmente, cuando se realizan estos pagos, la empresa o persona que requirió un servicio solicita el envío de una boleta de honorarios. Cuando una persona emite una boleta de honorarios, le está comunicando automáticamente al Servicio de Impuestos Internos (SII) que obtuvo rentas “extraordinarias”.

El Estado cobra una tasa de impuesto sobre el total anual de rentas “extraordinarias”. En palabras simples, el Estado suma todos los ingresos extra (honorarios, intereses de una cuenta de ahorro, sobreprecio en la venta de una vivienda, acciones, fondos mutuos, etc.) que obtuvo una persona durante un año y, como impuesto, cobra una parte de ello.

¿CUÁNTO DEBO PAGAR? DEPENDE…

Como fresa la canción de Jarabe de Palo: “De según como se mire, todo depende“. La tasa de impuesto que fija el Estado a las rentas “extraordinarias” anuales depende de su magnitud, de cuántas sean. En la siguiente tabla, el Servicio de Impuestos Internos (SII) da a conocer las tasas de impuesto a aplicar, según el monto de ingresos extra acumulados.

Tabla 1: Tasas de Impuesto Global Complementario. Fuente: Servicio de Impuestos Internos. www.sii.cl

Como se puede apreciar, si las rentas “extraordinarias” anuales de un individuo son iguales o inferiores a $7.609.464, este no debe pagar impuestos. Es decir, la persona está exenta de pagar tributos.

Ahora, si la suma de las rentas es superior a $7.609.464 e inferior a $16.909.920, el Estado cobrará un 4% (0,04 en tabla). Así, se van escalando en tramos, dependiendo de las rentas “extraordinarias” acumuladas en un año. Note que se llega a una tasa máxima del 35% cuando las rentas anuales son iguales o superiores a los $65.639.680.

Sin embargo, el Estado permite rebajar el pago de impuestos. Esto también es posible apreciarlo en la tabla. Suponga que una persona percibió rentas “extraordinarias” de $8.000.000 durante el 2017. De acuerdo a la tabla, esta persona se ubica en el tramo 2 y deberá pagar un 4% de ellas por concepto de impuestos. Esto asciende a $320.000. No obstante, la tabla menciona que los individuos de ese tramo pueden rebajar $304.378 de su pago. Así, en la suma y resta, en este ejemplo en particular la persona solo terminará pagando $15.622.

EL FAMOSO 10%

El Estado no espera que las personas acudan a pagar los impuestos que deben enterar por concepto de rentas “extraordinarias”. Ellos se adelantan y retienen un porcentaje de los honorarios que reciben las personas. 

Cuando un individuo emite una boleta de honorarios, el Estado solicita que las empresas retengan un 10% del pago. Quizás esto pasa desapercibido, porque las personas negocian honorarios “líquidos”. Supongamos que una persona desea recibir $500.000 por una prestación de servicio. Una empresa está de acuerdo y paga estos honorarios, por lo que pide la emisión de una boleta. La persona emite el documento por $555.556. A esto se llama “honorarios brutos”. A esta cifra se le deberá descontar la retención del 10% que debe realizar la empresa, la que asciende a $55.556, lo que originará que los “honorarios líquidos” sean de $500.000. Este es el dinero que recibirá la persona

Los $55.556 retenidos deben ser enviados por la empresa al Estado. Así, el Estado se adelanta y recauda parte de los honorarios de las personas. Sin embargo, como mencionamos anteriormente, si un individuo debe pagar impuestos o no, depende de la magnitud de las rentas “extraordinarias”. En ese sentido, el Estado se está adelantando a hechos inciertos. Efectivamente esto es así, pero las autoridades lo resuelven devolviendo retenciones.

Suponga que, la persona de nuestro ejemplo (la que recibió honorarios por $500.000), no recibió ningún otro ingreso “extraordinario” durante el año. Así, esta persona no debe pagar impuestos, puesto que sus rentas “extraordinarias” anuales fueron inferiores a $7.609.464. El Estado recuerda que mantiene retenidos $55.556, por lo que procede a devolvérselos. 

Esta devolución pasará a la cuenta AFP del individuo, a menos que la persona manifieste expresamente que no quiere que sea así. Esto se realiza mediante una declaración jurada electrónica. Tras este sencillo trámite, el dinero podrá ser pagado a través de un cheque o depositado en alguna cuenta bancaria.

MIS BOLETAS

Para consultar cuantos honorarios recibiste durante un año, debes ingresar con tu RUT y clave única en el sitio web del Servicio de Impuestos Internos: SII.cl. Una vez que hayas iniciado sesión, debes ver el menú desplegable “Servicios Online” y clickear en “Boletas de Honorarios Electrónicas“.

Una vez en esta sección, debes clickear en el menú desplegable “Emisor de Boletas de Honorarios“. Luego, en la siguiente página, debes clickear en “Consultas sobre boletas de honorarios electrónicas“, para finalmente clickear en “Consultar boletas emitidas“.

 

Al hacer esto, el Servicio te preguntará si quieres conocer las boletas emitidas de un año, un mes o día en particular. Para guiar, les mostraré mis honorarios de 2011. Por aquel período, realicé ayudantías en la Universidad. El SII me señala que mis honorarios mensuales y totales fueron estos.

Como se puede apreciar, ese año obtuve modestos ingresos de $410.058, por lo que accedí a una devolución de $41.006. Eso fue hermoso. 

RENUNCIAR A COTIZAR

Si quieres evitar que tu eventual devolución de impuestos se transfiera a tus ahorros AFP, debes ingresar a la sección “Boletas de Honorarios Electrónicas“, a partir del menú desplegable “Servicios Online“.

Al ingresar en esta sección, debes clickear en “Cotizaciones Previsionales“. Tras esto, debes clickear en “Enviar o anular declaración jurada renuncia a cotizar“.

El Servicio te preguntará si estás seguro y te recordará que esta opción solo está disponible hasta este año. Si estas seguro, debes aceptar. Las personas deben procurar que al final del proceso, el SII permita descargar un certificado que acredite la renuncia a cotizar.  

LISTOS PARA DECLARAR

Con estos pasos, ya estamos listos para declarar renta y solicitar una eventual devolución de impuestos. Para ello debes ir al menú desplegable “Servicios Online” y clickear en “Declaración de Renta“.

Al ingresar, debes confirmar que deseas declarar renta, por lo que debes clickear en “Declarar Renta (F22)“. Ese “F22” significa “Formulario 22”, que corresponde al documento con el que las personas y empresas declaran sus rentas “extraordinarias”. A continuación, el Servicio te guiará en el proceso, confirmando tus datos y te mostrará una propuesta de renta. Debes fijarte si las rentas que estima el Servicio coinciden con las boletas que tú ya revisaste en el mismo sitio.

Finalmente, de acuerdo al formulario que te sugiere el Servicio, debes ver si la devolución de impuestos a solicitar, calza con lo que tu estimas. Si el Estado la sobreestima, alégrate mucho. 

CONCLUSIÓN

Hasta este año, las personas pueden elegir el destino de sus eventuales devoluciones de impuestos. Es importante considerar que estas devoluciones no constituyen un “bono” del Gobierno, ni el beneficio de un programa social. Tampoco varían con la edad, como algunos piensan. Es, simplemente, la devolución de dinero propio.